Álbum infantil ilustrado MÁSTER

En MASTER, mi blog sobre el álbum ilustrado infantil o cuento ilustrado para niños, te voy a ofrecer todo lo que necesitas saber sobre este maravilloso formato gráfico de la literatura infantil. Qué mejor manera que empezar por:

Los 10 mejores álbumes ilustrados infantiles. Imprescindibles es decir poco

Me he roto el coco para ofreceros los mejores álbumes ilustrados infantiles. No solo he pensado en lo que me gusta a mí sino que me he basado en los libros que les encantan a mis hijos, en los que hemos disfrutado más juntos.

Eso como punto de partida claro, porque al hacer una lista de este tipo, uno debe intentar de llegar a la máxima objetividad posible dentro de su propia subjetividad… Lo he intentado, de veras, pero me puede contentar al ávido lector que llevo dentro. Espero que sintonice con el tuyo 😉

Me he propuesto ofrecer diversidad de temas, estilos y formatos para que tengáis donde elegir en este formato gráfico de literatura para niños, para que comiencen sus primeros pasos en el fascinante mundo de la narración y, por supuesto, de la lectura.

Por supuesto, he apostado por los clásicos. Si se empieza, hay que hacerlo con buenos mimbres.  Con elecciones que apunten a lo más alto. A lo mejor, vosotros no hubierais elegido alguno de la lista, uno es humano y abarca lo que abarca.

Os animo a que, en los comentarios, hagáis vuestras propias sugerencias, si me gustan los ejemplos que me aportáis, los iré incluyendo en este post, haciendo crecer estos imprescindibles álbumes ilustrados para niños.

1. Donde viven los monstruos. Maurice Sendak (textos e ilustraciones) 1963 Ed. Kalandraka

Donde viven los monstruos

Estamos ante una joya de los cuentos ilustrados infantiles. Ya era popular, sobre todo en EEUU, pero tuvo su difusión masiva a nivel mundial desde la película homónima de Spike Jonce del año 2008Primero vi la peli y después el libro. La primera tiene elementos muy sugerentes pero se hace pesada, larga; el libro es magistral. Lo tiene todo: una trama, en apariencia simple, pero que introduce sabiamente la complejidad del mundo para ser absorbida por el niño-lector, esbozando una realidad donde nada es negro ni blanco. Un viaje iniciático a través de diversos niveles de realidad: entre la vigilia y el sueño, entre lo real y lo fantástico. Un aprendizaje y un premio. Recomendadísimo.

2. El monstruo de colores. Anna Llenas (textos e ilustraciones) 2012 Ed. Flamboyant

el montruo de colores de Ana Llenas

Ilustración de www.annallenas.com

Si uno sintoniza (como es mi caso) con todo lo que tenga que ver con la educación emocional (concepto que surge del desarrollo de la inteligencia emocional popularizado por David Goleman allá por los 80’s), este es su libro. Las ilustraciones de Ana Llenas juegan un abocetamiento que emula con pericia los trazos infantiles, aportando una expresividad creativa que lo llena todo. Le encantará a tu hijo y le ayudará a introducirse en la aventura de conocer, detectar y poder influir en sus propias emociones y, claro que sí, en las de los demás. Casi nada.

3. El muñeco de nieve. Raymond Briggs (textos e ilustraciones) 1978 Ed. La Galera

El muñeco de nieve. Raymond Briggs

Álbum mudo, donde la ausencia de palabras se suple con ilustraciones. Más que un álbum ilustrado en ocasiones semeja un storyboard o un cómic donde la multiplicación de viñetas ayuda a ofrecer un tempo narrativo ágil, similar al cine, que en determinadas ocasiones, en los momentos clave de la historia, decrece desplegándose en ilustraciones a página completa. Apoteósica la viñeta final del muñeco derretido y el niño observándolo todo (la iba a poner pero no puedo robaros ese descubrimiento, bastante que os he chafado el final). Como aseguraba el propio dibujante:

Mucha gente ha dicho que este libro es una parábola sobre la muerte. Esa no era mi intención, pero mis padres murieron en 1971 y mi esposa, Jean, murió en 1973. El libro se publicó en 1978.

Algo queda de todo ello, algo intenso y transformador. Como decía Víctor Erice con respecto a la pequeña protagonista de El Espíritu de la Colmena: “todo conocimiento del mundo nace de una herida en la conciencia”.

4. La oruga muy hambrienta. Eric Carle (textos e ilustraciones) 1969 Ed. Brdbk

La oruga muy hambrienta. Eric Carle

Este es un libro ubicuo. Si miras en la biblioteca de los amigos de tu hijo, seguramente estará allí y no está por estar. Es un álbum de esos ilustradores que son netamente ilustradores, que no necesitan mucho más que sus propias creaciones gráficas para fascinar y seducir. Apoyado en una trama minimalista Carle despliega unos creaciones pictóricas deliciosas, coloridas que van a resonar en el niño interior que llevas dentro y, por supuesto, en el niño que se ponga delante de este álbum ilustrado.

5. Ocean dream. Khoa Le (textos e ilustraciones)

Ocean dream. Khoa Le

He de reconocer que este es el único cuento ilustrado de la lista que no he tenido en mis manos. Me encontré con unas ilustraciones de su creadora y la verdad es que me encantaron. Probablemente no haya una historia redonda en él, pero su poder de evocación, la atmósfera que emana de él, son de una sensibilidad y un pulso creativo del que no me he podido sustraer fácilmente. No seáis puntillosos, es mi blog y pongo las cosas que me tocan la fibra sensible. Voy a ver si me lo compro y hago una actualización del post. Os dejo un enlace del behance de la creadora  (de donde procede la ilustración) ¿A vosotros qué os parece?

6. El gato en el sombrero. Dr. Seuss (textos e ilustraciones) Ed. 1957

El gato en el sombrero. Dr. Seuss

El título de este libro en inglés es The cat in the hat mejor o peor traducido como El gato con sombrero, El gato ensombrerado o El gato en el sombrero. Es el segundo más antiguo de la lista. Tiene muchísima personalidad. Las travesuras del gato no son nada “ejemplarizantes”. El felino es un personaje histriónico, rebelde, que plantea situaciones complejas. Para empezar rompe con el tabú sacrosantosagrado de “no trates con desconocidos”. Invita al niño a explorar el mundo, a mirar más allá de las convenciones, en definitiva, a buscar su propio camino. Es un clásico que abrió un camino enorme para los libros ilustrados para niños que vinieron después. En la lista, con todo el derecho del mundo, sobre todo porque estamos ante un libro “diferente”.

7. Oso polar, oso polar, ¿qué oyes? por Bill Martin Jr (textos) y Eric Carle (ilustraciones) 1991 Ed. Kokinos.

 Oso polar, oso polar, ¿qué oyes? por Bill Martin Jr (textos) y Eric Carle

Otra vez Eric Carle, esta vez, con Bill Martin Jr al mando de los textos.  La historia nos envuelve con una narración repetitiva que fluye entre los oídos de diferentes animales para reservarnos una grata sorpresa final. Las creaciones de Carle, como siempre encantadoras, y la trama ofrece un mundo de sonidos animales que nos van descubriendo el contexto del zoo, para trasvasar el protagonismo de los animales a ese mundo entusiástico, bullicioso en sonidos y emociones que es la realidad infantil.  Ideal para iniciar en la lectura a los más pequeños.

8. La auténtica historia de los tres cerditos. Jon Scieszka (textos) y Lane Smith  (ilustraciones) 1989 Ed. Thule Ediciones.

La auténtica historia de los tres cerditos. Jon Scieszka (

Este álbum ilustrado se sustenta en una ilustraciones con mucha personalidad, muy elaboradas, de una concepción decididamente artística, fuera de estereotipos, todo un viento de aire fresco. La historia que cuentan tiene bastante mala uva y maneja un sano humor negro, sobre todo si tenemos en cuenta el cuento tradicional al que se refiere. Especialmente pensado para padres iconoclastas que desean que sus hijos no se contenten con verdades edulcoradas y se planteen la vida con humor. No tiene precio.

9. Cómo atrapar una estrella. Oliver Jeffers (textos e ilustraciones) 2005 Ed. SL Fondo de cultura económica de España.

Cómo atrapar una estrella de Oliver Jeffers

Oliver Jeffers juega a explorar el entusiasmo a prueba de bombas de los niños, su fe incansable por perseguir sus sueños. El deseo de alcanzar una estrella con todas las fuerzas de su voluntad empuja al protagonista a una aventura sin igual con un final feliz mucho más prosaico que el que planeaba en sus inicios. La fe mueve montañas y hace que superemos nuestros límites para acercarnos a lo imposible. Las ilustraciones, una delicia de sencillez y colorido, de un esquematismo cálido y ensoñador.

10. A.B.C. de Babar. Jean de Brunhoff (textos e ilustraciones) en 1936 Ed. Random House

A.B.C. de Babar. Jean de Brunhoff

El decano de la lista. Han pasado algo más de 80 años desde su primera publicación, el inicio de la primera gran saga de los libros ilustrados para niños. Un abecedario mágico en el que este elefante nos presenta la realidad de algo más de 400 palabras seleccionadas. Posiblemente, si hablamos de aprendizaje, sea solo útil para los hablantes francófonos o aquellos que quieran aprender el francés, pero las sus gloriosas ilustraciones y las historias visuales que cuentan son una delicia.

Próximamente iré haciendo crecer la lista. Prometido.

Beneficios de leer álbumes infantiles ilustrados

Los álbumes ilustrados infantiles conforman un producto que es más que un objeto de consumo: es un bien cultural y existencial de máxima calidad. Le ayuda al niño a evolucionar y adquirir todas las herramientas conceptuales, emocionales, morales… que le van a ayudar a desarrollarse en ese complejo pero fundamental tránsito hasta convertirse en persona. Un proceso que dura toda la vida.

Te voy a nombrar algunos de los beneficios de leer álbumes infantiles ilustrados

Entretenimiento formativo

El álbum infantil debe introducirse primero de todo en la actividad de juego del niño, este aprende mucho más a través del juego no estructurado. La lectura de un cuento ilustrado debe partir de esa premisa. No es una obligación, es una actividad libre

Desarrollo de vínculos sociales

El lector, habitualmente los padres (no nos olvidemos de abuelos, familia cercana y, por supuesto, sus tutores en guardería y colegios infantiles) establece un diálogo entre niño, el mismo y el propio álbum que le propone al pequeño una de las primeras instancias de desarrollo de sus vínculos sociales y todo lo relacionado con las energías fundamentales para lograrlo: las del apego.

Cultivo de las emociones

El cuento ilustrado es eminentemente emocional, le ayuda al niño a explorar un mundo de emociones fundamentalmente a través de los mecanismos de empatía. En la narración el niño desplaza su centro existencial de sí mismo para vincularse con las peripecias de los protagonistas, siente con ellos, vive con ellos, todo lo que les acontece. Este mecanismo es idéntico al de la narración adulta. La experiencia emocional de los otros nos ayuda a comprender mejor la nuestra y, sobre todo, nos ayuda a tejer puentes de empatía con los otros fundamentales en el proceso de socialización del niño

Adquisición de cultura

La cultura, todos los conocimientos y prácticas de una comunicada humana, que  ayudan a la persona que está adscrita a ella a desarrollar su proceso de ser persona (y ciudadano), no es algo que se adquiera en los ámbitos formativos formales es una actividad que comienza desde el segundo 0 del nacimiento. El álbum ilustrado, por su especial naturaleza, ofrece todo un completo repertorio de ventajas para convertirse en un vehículo privilegiado para la adquisición de los principlaes hitos del la cultura que maneja una sociedad determinada.

Asunción de valores morales

Los valores morales son fundamentales para un correcto desarrollo de la persona. Ellos dirigen  y equilibran la vida social valiéndose de una máxima: “tu libertad acaba donde empieza la de los otros”. Todo el juego de adquicición de cultura, emociones, vínculos sociales, etc. que fomenta la lectura de los cuentos ilustrados para niños conforman la plataforma ideal para inculcar y fomentar en él los principales valores morales y, sobre todo, un espíritu crítico para reflexionar y conformar la propia actitud moral de los pequeños que les sirva para no conformarse con lo que es considerado bueno o malo por la mayoría, propiciando la creación de su propio discurso moral.

Trabajo de con la atención

Vivimos en una realidad de sobreestimulación, en un mundo donde los dispositivos móviles y la hiperconectividad que porpicián entre estos y el ente de internet promueven un bajo rendimiento en el nivel de atención y, con ello, una empobrecimiento de la memoria y un mayor grado de excitabilidad y falta de autocontrol. Para elegir una herramienta que nos ayude a luchar contra estos efectos perniciosos de la modernidad no hay nada comparable a los álbumes infantiles que se valen de los mecanismos de interés que propone la narración para captar globalmente la atención del niño y hacerle vivir una experiencia por encima del tiempo y las distracciones.

Inicio y vínculo con el hábito de la lectura

Todos sabemos del error fundamental de fomentar la lectura imponiéndola como una obligación. Por ejemplo, imponiendo la lectura del Quijote o El Lazarillo en la etapa de secundaria. Antes de llegar allí hay que hacerlo a través del placer que propone el cuento ilustrado infantil. Cualquiera que haya leído estos álbumes a los pequeños sabe del entusiamo que muestran por ellos, sobre todo si el momento de lectura es propicio para su estado emocional, cuando es una elección de los infantes. Hay que entender que cuando más pequeño es el niño menos capacidad lectiora va a tener (en cuanto a la lectoescritura) pero no así de las imágenes. El cerebro del niño las maneja muy bien. El álbum ilustrado es el mejor inicio para el aprendizaje de la lectoescritura y, más adelante, de la lectura en general.

Adquisición de vocabulario

Vinculado al punto anterior. La capacidad del álbum ilustrado para generar un aprendizaje efectivo a través de las imágenes, le convierten en un aliado inestimable para el trabajo de la adquisición del vocabulario. Es ideal para transformar imágenes en palabras, grafías en significados. Por ello, hoy en día, se promueve en casa y en el aula el cuento ilustrado infantil para ayudar al proceso de adquisición del vocabulario en el niño.